Dermolipectomia


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Dermolipectomía o Cirugia estetica abdominal

 

La dermolipectomía o cirugía estética abdominal es la operacion encargada de corregir quirúrgicamente un abdomen flojo o débil. Para ello se emplean un número variado de técnicas. Por ejemplo, cuando la piel floja y el tejido colgante son la causa, la grasa, la piel y el tejido en exceso se quitan quirúrgicamente. Cuando la grasa local es la causa, la liposucción se utiliza como parte de la cirugía para dar contorno al cuerpo.
 
Muchas son las técnicas ideadas para la dermolipectomía abdominal y, sin duda, cada una tiene sus indicaciones. La elección de cada una de ellas estará condicionada por el tipo de estructura del paciente y por las características y alteraciones que presenta cada abdomen. Por ello es muy importante que se asesore con un cirujano especializado para que él le indique cual es la mejor forma de abordar una dermolipectomia en su caso particular.
 

¿Para quien va dirigida la Dermolipectomía?

 

Para aquellos pacientes con flacidez cutánea, la lipodistrofia supra o infraumbilical y la diastasis de los músculos rectos abdominales o hernias de la pared abdominal. También la dermolipectomía se hace mas frecuente entre aquellos tratamientos de las secuelas de la pared abdominal (quemaduras, cirugías, tumores o infecciones) o enfermedades cutáneas (cutis laxa, pseudo-xantoma elástico, etc.). Actualmente ha aumentado de manera considerable el número de pacientes sometidos a tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida los cuales son, también, excelentes candidatos a esta operación.

 

Contraindicaciones de la Dermolipectomía

 
Son contraindicaciones de esta cirugía las alteraciones metabólicas, cardiovasculares, pulmonares y de la coagulación; las infecciones, las neoplasias, los procesos inflamatorios y vasculares locales y, más frecuentemente, la presencia de un embarazo o la posibilidad del mismo.
 

 

¿Como es el preoperatorio?

 

Como en la preparación de toda cirugía es necesario realizar una exploración completa para descartar cualquier tipo de patología que pudiera resultar contraria a esta operación.
 
Debe prestarse especial atención a la existencia de cicatrices en la pared abdominal y a la presencia de hernias que deberán ser tratadas al mismo tiempo, en el mismo acto quirúrgico.
 
En los pacientes obesos  se recomienda, siempre que sea posible, el adelgazamiento previo. En caso de que éste fracase y nos propongamos realizar la intervención les aconsejaremos, durante, al menos, una semana antes de la operación, efectuar ejercicios respiratorios y la colocación sobre el abdomen de sacos de arena progresivamente más pesados.
 
Debido a las gracndes dimensiones del colgajo que normalmente se practica en este tipo de intervenciones es importante que los pacientes fumadores dejen de hacerlo durante unas dos o tres semanas antes de la cirugía y dos semanas después. La razón de esto es que el tabaco ocasiona una alteración de la microcirculación que puede comprometer seriamente el resultado final. Igualmente, durante el mismo tiempo no deberán tomar aspirinas u otros medicamentos que contengan salicilatos, analgésicos no esteroideos o compuestos con vitamina E.
 
Es todos los casos es recomendable la utilización de heparina de bajo peso molecular principalmente si el paciente o la paciente tiene riesgo alto de trombosis venosa profunda por varices importantes, obesidad, antecedentes de tromboembolismo o hace uso de anticonceptivos orales. Durante la operación utilizamos un vendaje compresivo en las extremidades inferiores con venda de crepe o medias de compresión.
 

¿Como es el postoperatorio?

 

En el postoperatorio inmediato el paciente es colocado en una cama con el dorso elevado, las rodillas flexionadas y las piernas ligeramente elevadas (posición de semi-Fowler) para evitar tensión sobre el colgajo y la sutura. Se aconseja realizar movimientos con los pies y con las piernas, 24 horas de reposo absoluto y deambulación asistida al día siguiente a la intervención evitando la extensión completa del cuerpo. Levantamos el apósito a las 24 horas (para observar el estado del colgajo y movilizar los drenos) y lo retiramos a las 48 horas, momento en el que colocaremos una faja. Se recomienda su uso durante las primeras ocho semanas, tanto de día como de noche, pudiendo retirarla por breves períodos de tiempo para aliviar la sensación constante de presión.

 
Pautamos de rutina analgésico y antibióticos. El dolor postoperatorio normalmente es moderado y bien controlado con analgésicos. La dieta líquida se inicia tan pronto es tolerada.
 

Fuente  Clinica Arquero.

 

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