Uno de los problemas más comunes en la mujer llegada una cierta edad y dependiendo en gran parte del estilo de vida que haya llevado y de la probabilidad genética, son las varices.
Las varices son una enfermedad que afecta a las venas de las piernas y puede llegar a comportar desde pesadez o picores hasta fuertes dolores.

Aún así podemos encontrar dos métodos o láseres diferentes: El láser superficial y el endovascular.
LÁSER SUPERFICIAL:
Este tipo de tratamiento no es el más recomendado, ya que los resultados son muy variables y en varices de gran tamaño apenas se ha comprobado beneficio.
LÁSER ENDOVASCULAR:
Este tipo de láser es la opción más acertada para tratar este tipo de problemas, ya que los resultados son realmente buenos. En comparación a la cirugía habitual los resultados estéticos son mejores, se utiliza únicamente anestesia local, sedación y sin ningún tipo de sutura; son todo ventajas.
TRATAMIENTO:
El procedimiento es sencillo, tras una evaluación médica se aplican la anestesia y sedación seguido del làser; el cual liga las venas enfermas para prevenir la reaparición de las varices. Finalmente se introduce una pequeña fibra óptica para en todas aquellas venas enfermas.
RECUPERACIÓN:

Debido a que es un tratamiento muy poco invasivo la recuperación es de apenas 48h, permitiendo una reinserción labolar casi inmediata.
