La braquioplastia es una operación dirigida a tratar la flacidez de los brazos y el exceso de grasa en la parte interna de esta zona del cuerpo. Aunque hay remedios naturales y productos cosméticos que pueden ayudar a mejorar el problema, en los casos en que la flacidez es muy pronunciada, no existe ningún tratamiento salvo la intervención quirúrgica. Por eso, cualquier paciente que haya sufrido cambios muy grandes de peso en poco tiempo o que por el paso de los años presente flacidez en la piel de los brazos o una gran cantidad de grasa localizada, puede ser candidato para esta operación de cirugía estética.
El especialista será el encargado de valorar el aspecto de la piel en la primera consulta y se establecerán los objetivos y los pasos a dar para obtener los resultados esperados por el paciente. Además se realizarán algunas pruebas días antes de la operación para que todo vaya correctamente durante la intervención.
La operación se lleva a cabo bajo anestesia general y dura entre 1 y 2 horas aproximadamente, pero se requiere ingreso hospitalario para el postoperatorio. Y es que después de la intervención el paciente sale del quirófano con un vendaje semicompresivo y la zona debe quedar bajo observación por un tiempo que no suele ser superior a las 24 horas. Durante este tiempo la persona debe guardar reposo y tomar alguna medicación para aliviar el dolor. Es recomendable empezar a dar masajes de drenaje linfático para bajar la inflamación. Los puntos se retiran al cabo de 1-3 semanas de la operación, pero es recomendable evitar la exposición al sol y realizar esfuerzos físicos durante al menos un mes.
La mayor ventaja es que la cicatriz apenas es visible, ya que se realiza en al axila o en la parte interior del brazo. Además no suelen surgir complicaciones y si las hay, son de poca importancia. Eso sí, como en cualquier operación de cirugía estética, siempre pueden aparecer infecciones, hematomas, serosas o reacciones adversas a los medicamentes administrados. Y en algunos casos es necesario hacer algunas correcciones de defectos menores como cicatrices, deformidades o necrosis cutánea.

