Peeling
El peeling es un método dermatológico que sirve para mejorar la estética de la piel, mediante la aplicación de una sustancia química que exfolia la piel y elimina las celulas viejas. El resultado es una piel nueva, mucho más suave, sin arrugas ni marcas.
¿A quién va dirigido el peeling?
A cualquier persona que tenga una piel dañada y estropeada, y desee tener una piel más suave, sin celulas muertas.
Dependiendo de cada caso particular, el experto decidirá realizar un peeling superficia, medio o profundo.
¿En qué consiste el peeling?
Antes de realizar el peeling, el dermatólogo estudia la piel del paciente, para definir qué tipo tiene y recetando las cremas faciales que deberá utilizar días antes de realizarse el tratamiento. Es importante preparar la piel antes de hacer el peeling, para que no sea agresivo y los resultados sean máximos.
En el tratamiento, el dermatólogo realiza el peeling, donde el paciente tendrá sensaciones de picazón y calor, resultado de los efectos de los productos que se utilizan. No obstante, con la aplicación unas máscaras y cremas referescantes rebajará mucho esta sensación.
Una vez terminado el proceso, el paciente tendrá la piel enrojecida y un poco sensible, pero con el paso del tiempo volverá a su estado natural.
Para que se noten los resultados, se deben realizar aproximadamente unos 5 peelings, con descansos de 15 días entre uno y otro.
Con el peeling, se consiguen diferentes resultados (según el tipo de peeling que se haya realizado): mejorar el exceso de grasa y poros en la piel, reducir el acné, reducir pequeñas arrugas y marcas en la piel, solucionar problemas de pequeñas cicatrices.
Con el peeling se consigue una piel más sana, más fina, luminosa y más joven.
¿Necesitas una clinica?. Aqui nuestras