En principio, cualquier persona que desee una piel más joven, tersa y elastica puede realizarse tratamientos de rejuvenecimiento.
En general no existen casos de rechazo a los productos utilizados para estas técnicas.
Diferentes tecnicas para el rejuvenecimiento facial
Según cada tipo de paciente, lo que desee y lo que decida el especialista, se pueden realizar uno o más tratamientos distintos, solos o combinados, para conseguir los resultados deseados.
Algunas de las técnicas de rejuvenecimiento facial son:
Mesoterapia: Una técnica que consiste en aplicar ácido hilaurónico y vitaminas en la piel, concretamente en la dermis. De esta forma se consigue una hidratación intensa, consiguiendo una piel más joven.
Peeling luminosidad: Un tratamiento pre-mesoterapia, que sirve para limpiar la piel de forma profunda, para que así quede más densa y elastica.
Radiofrecuencia: Un método con el cual las fibras de colágeno se reestructuran y se consigue un efecto tensor en a piel.
Ácido hialurónico: Se aplica esta sustancia para corregir las famosas patas de gallo, las arrugas de la boca, surcos y las arrugas que surgen en el entrecejo.
Láser. Con este método muy poco invasivo, se Consigue una atenuación de las arrugas más finas y de las manchas. Además, hay un aumento de la elasticidad de la piel y de la luminosidad de la piel, aparte que se eliminan los poros.
Toxina Botulínica. Aplicando esta sustancia, se disminuye y previene que salgan arrugas en la zona tratada, y se consigue un resultado de lifting, con la piel bien tersa.
Existen, además, otros múltiples tratamientos: el peeling químico, fototerapia del acné, fotomodulación, bioestimulación, titan, hilos, dermo abrasión...
Lo mejor es acudir al especialista y decidir entonces allí el mejor tratamiento para cada caso.
Los resultados siempre son muy naturales.