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18 de Sep, 2020 Liposuccion en la Cara Cirugia estetica en Bogota

Riesgos en una liposucción

Riesgos de la liposucción

Como en cualquier otro tipo de intervención quirúrgica existen una serie de riesgos inherentes en toda liposucción. Por ello, se recomienda que el paciente se informe con antelación de las posibles eventualidades que pueden surgir tanto durante la operación como en el periodo de recuperación.

La liposucción se realiza frecuentemente con el uso de anestesia local y sedación, pero en ciertas ocasiones debido a las características del paciente y sobre todo a la dimensión de la zona a tratar, será necesario el uso de anestesia general que es sin duda la principal fuente de riesgos.

La mejor recomendación que te podemos dar es que acudas a una clínica de confianza que cuente con una plantilla con años de experiencia y los medios adecuados paran reducir al mínimo cualquier problema.

 


Liposucción excesiva

Este es un buen ejemplo de complicaciones que pueden prevenirse poniéndose en manos de un cirujano con años de experiencia en el mundo de la estética. Si cuando se realiza la liposucción se extrae demasiada grasa se corre el riesgo de que los resultados no sean los adecuados y además se pone en peligro la propia salud del paciente.

Por todo ello, durante la intervención se debe eliminar solo la grasa que sea necesaria según las características del paciente y los efectos que se quieran conseguir, debiendo realizar más sesiones si no da tiempo a completar todas las tareas en una sola.

 

Liposucción escasa

En el caso contrario podemos encontrarnos con que el especialista ha realizado una liposucción de escaso volumen, que suele ser el primer motivo de descontento por parte de los pacientes que esperaban que la grasa desapareciera por completo.
Normalmente un especialista cualificado no va a tener este problema, ya que conocerá a la perfección la técnica y las principales zonas del cuerpo a tratar, aunque como vimos más arriba, ante la duda siempre es mejor acudir a una segunda sesión que sobrepasarse en la primera.

 

Complicaciones menores en una liposucción

La aspiración de grasa a través de la cánula se lleva a cabo siempre en quirófano y produce una serie de molestias que desaparecen a los pocos días de la operación, siendo el proceso de recuperación rápido y cómodo. Sin embargo, en raras ocasiones aparecen los síntomas que vamos a resumir a continuación:

 

Sangrado

No es frecuente que los pacientes sufran episodios de sangrado durante la cirugía o el postoperatorio, pero si llegaran a darse sería necesario aspirar la sangre para evitar complicaciones mayores. En este sentido, no se deben tomar medicamentos antiinflamatorios o anticoagulantes sin prescripción del cirujano, ya que se aumenta el riesgo de sufrir esta situación.

 

Infecciones

Las infecciones son por norma general el fruto de la deficiente esterilización de los materiales que se emplean en el quirófano. En clínicas especializadas es muy difícil que surjan y se tratan eficazmente con antibióticos y otros tratamientos de cirugía adicionales.

 

Sensibilidad

Después de la liposucción algunos pacientes notan como la sensibilidad de la piel en la zona operada ha disminuido considerablemente. No debes preocuparte, ya que se trata solo de algo temporal y con el paso del tiempo volverás a recuperarla. Solo en casos muy extremos se ha detectado que esta pérdida de sensibilidad es total y permanente.

 

Hematomas

Gracias a las nuevas técnicas que se emplean en la actualidad el número y tamaño de los hematomas que se producen tras una liposucción son muy reducidos. Aparecen con mayor frecuencia en intervenciones realizadas en zonas del cuerpo muy amplias o con cánulas de grandes dimensiones y para eliminarlos se suelen utilizar fajas de compresión.

Con el tratamiento adecuado estos hematomas van a desaparecer al cabo de unos días o semanas dependiendo de su situación, tamaño y la circulación sanguínea del paciente. Son incomodos y aunque en ocasiones producen un dolor leve los especialistas no suelen alarmarse por su presencia.

 

Hematomas genitales

Dentro de esta categoría encontramos una variedad denominada hematoma genital, que aparece en esta zona generalmente tras una liposucción de abdomen. Se origina por la acumulación del suero utilizado en la intervención, que baja hasta los genitales y se mezcla con la sangre. Al igual que en el caso anterior, no se trata de un efecto secundario grave y va disminuyendo con el paso del tiempo.

 

Drenajes

Las incisiones por las que se introduce la cánula se pueden dejar abiertas para que así los fluidos y la anestesia de la operación puedan salir sin problemas al exterior, previniendo además la formación de hematomas e hinchazón en la zona.

En algunos casos el cirujano va a considerar que es mejor cerrar estas heridas con unos puntos de sutura para prevenir infecciones y otras complicaciones, con el consiguiente aumento del riesgo de inflamación y la posibilidad de que surja una paniculitis debido a un drenaje incompleto. La paniculitis es una hinchazón en forma de pequeños bultos que por norma general desaparece en dos o tres semanas.

 

Contorno

A veces la liposucción puede provocar irregularidades en el contorno de la piel, dando lugar a arrugas que son tanto visibles como palpables y que en ocasiones pueden requerir tratamientos complementarios para corregirlas.

Hay que tener en cuenta que esta intervención elimina buena parte del volumen de grasa en una zona concreta del cuerpo, que al quedarse vacía dificulta la adaptación de la piel a la nueva silueta.

Todo esto está estrechamente relacionado con las características de cada paciente y la firmeza de sus tejidos y en este sentido, cuanto más elástica sea la piel mejores resultados suelen obtenerse con la liposucción.

 

Hinchazón

Es bastante frecuente que la piel se inflame en el postoperatorio de una liposucción, pero a medida que transcurran los días irá remitiendo y la piel volverá recuperar su aspecto original.

 

Cicatrización

Cuando las cánulas empleadas son muy pequeñas, de 2 milímetros o menos de grosor, las posibilidades de que queden marcas tras la intervención son casi nulas. No obstante, en algunos pacientes se detecta la formación anormal de cicatrices que afectan a los tejidos a nivel interno y también a la coloración de la piel.

Si esto llegara a suceder sería necesario recurrir a procedimientos adicionales de cirugía para corregir este fenómeno antiestético, a menos que el paciente sea propenso a formar queloides, en cuyo caso se desaconseja volver a intervenir en la zona recién operada.

 

Asimetrías

La asimetría es algo totalmente natural, pero puede darse el caso de que el resultado sea tan poco homogéneo que no sea del agrado del paciente. ¿Qué factores van a determinar esto? El tono de la piel, los músculos e incluso la consistencia de los huesos pueden provocar que se produzcan estas asimetrías corporales, algo que no suele ocurrir en clínicas que cuentan con los medios más avanzados.

 

Bultos

La aparición de protuberancias de pequeño tamaño es bastante más habitual durante las dos primeras semanas posteriores a la liposucción. Sin embargo, se trata solo de un efecto secundario del proceso que desaparece sin más al poco tiempo.

 

Seromas

Se producen por la acumulación de líquidos durante la operación y es un fenómeno muy poco frecuente dentro del mundo de la liposucción. Para eliminar el resto de suero, anestesia y sangre que se encuentra debajo de la piel se pueden realizar tratamientos específicos y como última opción la vuelta al quirófano.

 

Síncope vasovagal

Se trata de un simple desmayo que puede producirse tras la operación, una reacción del cuerpo que afecta al corazón y al cerebro debido a la falta de riego sanguíneo. La pérdida de consciencia dura unos minutos y se da no solo en la liposucción sino en cualquier otra intervención quirúrgica, así como en personas que sufren episodios de ansiedad o viven una experiencia muy intensa.

La mayoría de las veces no ocurre nada y la cosa queda en un simple desmayo. El problema viene sobre todo cuando el paciente está de pie y al caerse se golpea contra alguna superficie. Por lo tanto, lo mejor para prevenir estas situaciones es estar acompañado durante los primeros días posteriores a la operación, incluso cuando se va al baño.

 

Ritmo cardíaco

Otro síntoma poco habitual y que está directamente relacionado con la anestesia utilizada en el procedimiento es el aumento del ritmo cardíaco. Suele desaparecer en unas semanas, pero si el paciente nota que se prolonga demasiado en el tiempo será necesario recetar algún tipo de medicación adecuada para ello.

 

Expectativas

Aunque no lo parezca, tener unas expectativas poco realistas puede ser uno de los grandes riesgos de la liposucción. Para prevenirlo no hay nada mejor que informarse de primera mano sobre los resultados que se pueden obtener, algo que es muy aconsejable hacer durante el proceso de preoperatorio.

La reacción por parte del paciente que quiere conseguir algo imposible suele ser de tremenda frustración y descontento, por lo que es necesario saber exactamente el alcance de los cambios que se producirán en el cuerpo.

 

Eritemas

Los eritemas son manchas permanentes de color rosáceo que se originan por la decoloración de la piel. Aparecen en raras ocasiones asociadas a liposucciones poco profundas, donde las perforaciones causan daños en los vasos sanguíneos y provocan su derrame. Se trata de un problema que es casi imposible de solucionar y que no mejora con el paso de los años.

 

Pigmentación excesiva

En muy contadas ocasiones se pueden producir fugas de la melanina, que están provocadas por el daño a las células de la piel y que tienen como resultado un aumento de la pigmentación en la zona afectada. Este problema desaparece por sí solo en unos meses en aquellos pacientes con piel clara, aunque tarda bastante más tiempo en los que la tienen oscura.

 

Complicaciones graves en una liposucción

A continuación vamos a enumerar los riesgos más comunes que a diferencia de los anteriores pueden tener consecuencias muy graves para la salud del paciente. Sin embargo, aunque es recomendable que sepas de su existencia, es mejor no obsesionarte con ello ya que rara vez ocurren en las clínicas especializadas y desde luego no deben condicionarte a la hora de tomar la decisión de someterte a una liposucción.

 

Necrosis en la piel

Una necrosis se forma por la muerte de las células de la piel y es una situación que aunque grave no suele darse casi nunca, ya que se produce siempre por una mala práctica o un exceso de extracción de la grasa, que daña de forma irreparable las venas que se sitúan debajo de la piel.

Las necrosis son habituales en personas sin movilidad o debido a temperaturas extremas, infecciones y otras lesiones en los vasos sanguíneos, por ello es más frecuente cuando se emplea la técnica de ultrasonidos, que recurre al calor para extraer la grasa.

 

Complicaciones pulmonares

Si durante la liposucción algunas gotas de grasa entran en contacto con los pulmones se pueden producir embolias y otro tipo de complicaciones, que necesitarán la hospitalización del paciente y un tratamiento específico para eliminarlas.
Estas embolias pulmonares son más frecuentes en aquellas personas que sufren un sobrepeso excesivo o que presentan algún tipo de rechazo a la anestesia, sin embargo, es algo que casi nunca ocurre en una clínica de confianza.

 

Errores graves de comunicación

Por norma general, si existe una buena comunicación entre el paciente y el cirujano no debe haber confusión alguna y el resultado final satisfará a ambas partes. Por tanto, es necesario que se expresen claramente los deseos y en este sentido algunos especialistas incluso piden que se dejen por escrito, sobre todo si se usa anestesia general y el paciente va a estar dormido.

 

Perforación abdominal

La perforación del abdomen durante una intervención quirúrgica puede suponer un grave problema para la salud del paciente, pero si esto llegara a ocurrir simplemente con diagnosticarlo a tiempo se solucionaría el problema sin más consecuencias.

Especial atención hay que prestar si la cánula entra en contacto con los intestinos, en cuyo caso hay que reaccionar de forma inmediata para evitar que la infección vaya a más. Si esto pasa cuando el paciente está despierto se producirá un dolor bastante intenso que alertará al cirujano, sin embargo, con el uso de la anestesia general se dificulta bastante la detección de esta lesión.

 

Reacción alérgica

En raras ocasiones los pacientes son alérgicos a algunos de los medicamentos usados durante la intervención o a la propia anestesia, un riesgo que comparten todas las operaciones quirúrgicas y que se reduce notablemente gracias a los análisis previos.

Más infrecuentes son aún las alergias derivadas de las cintas, las cremas o los materiales de sutura que se encuentran en el quirófano.

 

Consejos para prevenir los riesgos de la liposucción

Elegir un cirujano plástico que tenga experiencia previa en liposucciones y una clínica que cuente con todos los medios técnicos necesarios es absolutamente esencial. Quizás este sea el paso más importante para prevenir todo tipo de riesgos durante la operación.

Antes de someterse a una liposucción es aconsejable realizar una serie de exámenes físicos, análisis de sangre y demás pruebas que acrediten que el paciente es apto para este tipo de intervención. De igual manera, se recomienda estar familiarizado con todas las fases del proceso y tener una idea exacta del resultado final que se obtendrá, para así evitar decepciones derivadas de las falsas expectativas.

El postoperatorio es esencial para lograr los efectos deseados y en este sentido el paciente debe seguir siempre las recomendaciones del especialista, incluso si debe renunciar a hábitos muy asentados como el alcohol o el tabaco durante el tiempo que sea necesario. De lo contrario, el proceso de cicatrización podría verse comprometido y tener consecuencias tanto desde el punto de vista estético como de la salud.

Los riesgos de la liposucción aumentan a medida que lo hace el volumen de grasa extraída y sobre todo si se realizan otras cirugías adicionales. Teniendo esto en cuenta, aunque es normal que se quieran solucionar todos los problemas en una sola sesión, es muy recomendable realizar varias de menor envergadura.

Si durante algún momento el paciente nota que la inflamación aumenta o surge algún síntoma negativo es necesario que se ponga inmediatamente en contacto con el cirujano, para así tomar las medidas que éste considere oportunas. En muchas ocasiones el dolor es la antesala de un problema interno más grave que es mejor solucionar a tiempo.

 

¿A qué personas está desaconsejada la liposucción?

Los diabéticos, personas con enfermedades coronarias, cardiovasculares o pulmonares graves, así que como aquellas que tengan una deficiente circulación o un excesivo sobrepeso deben evitar someterse a una liposucción, ya que durante la intervención podrían poner en grave peligro su salud.



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